El embudo clásico de marketing es un modelo que representa el proceso de decisión de compra que un consumidor experimenta antes de adquirir un producto o servicio. Este proceso se representa gráficamente como un embudo, que se ensancha a medida que el consumidor avanza a través de diferentes etapas
Los elementos de un embudo clásico son los siguientes:
- Puerta de entrada.
El objetivo de este primer elemento es preparar a la persona para la suscripción a través de un mapa mental. A la puerta de entrada llegan diferentes públicos, como una persona que no conoce el producto, o una persona con plena disposición a comprar. Nos referimos a los primeros como “tráfico frío”, al segundo, “tráfico templado o caliente”. Para la adecuación de las necesidades de los públicos se suelen programar distintas entradas. - Captación de suscriptores
Su objetivo es conseguir la captación de suscriptores. Se busca que el usuario se registre, dejando su correo electrónico, aunque existen embudos que eliminan esto último, debido a que, en la actualidad, además del formulario de suscripción, hay múltiples maneras de suscribirse.
Se pueden usar ventanas emergentes que aparezcan cuando el usuario entre o salga de una página. También se puede pedir que el usuario se cree una cuenta gratuita para poder tener acceso a la información. - Conversión a clientes
En este elemento se intentará convertir al usuario en cliente a través de una venta, para hacerlo se pueden optar por varias optativas. Primero, el Tripware. Este es un producto muy económico, cuya decisión de compra no trae consigo una decisión de compra compleja. Su objetivo es vender un primer producto al cliente para que, posteriormente, se pueda ofrecer un upsell.
Otras opciones son enviar un producto físico al cliente, o usar un trial, que es un periodo de prueba gratuito de prueba a cambio de una pequeña cantidad de dinero. - Aumentar valor
Tras haber convertido al usuario, el siguiente camino consiste en ampliar y aumentar el valor de compra. Existen muchas formas de hacerlo, pero la fórmula más usada se enfoca en conseguir un cliente, aunque su adquisición sea de un producto muy económico.